viernes, 17 de noviembre de 2017

Literatura, hot cognition y educación

Un buen poema produce interés. Mejor, intereses. Unos pueden ser cognitivos. ¿Qué significa? ¿Qué quiere decir? Otros emocionales. 
Experimentemos esta idea leyendo el poema de Emily Dickinson I felt a Funeral, in my Brain  (traducción de El Espejo Gótico http://elespejogotico.blogspot.com.es/).

Sentí un funeral en mi cerebro,
los deudos iban y venían
arrastrándose -arrastrándose- hasta que pareció
que el sentido se quebraba definitivamente

-y cuando todos estuvieron sentados,
una liturgia, como un tambor-
comenzó a temblar -a batir- hasta que pensé
que mi mente enmudecía,

y luego los oí levantar el cajón
y crujió a través de mi alma
con los mismos zapatos de plomo, de nuevo,
el espacio- comenzó a repicar,

como si todos los cielos fueran campanas
y existir, sólo una oreja,
y yo, y el silencio, alguna raza extraña,
náufraga, solitaria, aquí

-y luego un vacío en la razón, se quebró,
caí, y caí-
y di con un mundo, en cada zambullida,
y terminé sabiendo -entonces -

El poema, la poesía, afecta a la razón y a la emoción. A lo cognitivo y a lo emocional.  La poesía, y la literatura en general,  tienen así potencial emocional. Y las emociones señalan el valor de las cosas. Lo interesante emociona.

Willie van Peer (Toward a Poetics of Emotions, en Emotions and the Arts, Oxford University Press), refiere estudios científicos que señalan que lo emocional se recuerda mejor, que influye en lo cognitivo, que las emociones influyen en la percepción de la realidad (la antesala de todo) y en la forma de pensar, en su profundidad y en su calidad. Y esa carga emocional de la poesía produce así una cognición más poderosa, más profunda. La existencia de emoción ante un hecho dado le da a su comprensión una calidad diferente. A esta cognición de orden superior, la denominó Herbert Simon Hot Cognition, nos recuerda van Peer. 
Hot Cognition. Buen concepto para aplicarlo a la educación. Tendríamos que buscar la forma, las formas, para educar con emoción. O emocionar con la educación.

viernes, 27 de octubre de 2017

¿Cuales son las competencias clave?

La educación debe dar la oportunidad a los estudiantes para desenvolverse con éxito en la sociedad en la que vivimos. Que es la sociedad del siglo XXI. Sociedad compleja, en cambio continúo, con gran impacto de la tecnología.
El aprendizaje se produce en muchos sitios: en las escuelas, en las universidades, en las empresas….y también fuera de estas organizaciones. Pero las instituciones educativas tienen un papel y una responsabilidad relevante en el desarrollo de las capacidades que se necesitan para desenvolvernos con éxito en una sociedad como la actual. Que no es, conviene insistir, la sociedad del XIX, ni la del XX.
¿Qué  habilidades, conocimientos, actitudes y valores se necesitan? El consorcio P21's Framework for 21st Century Learning  (formado por profesores, expertos en educación, profesionales) lleva abordando el tema desde el 2002. P21 identifica un marco basado en:
1. Resultados del aprendizaje de los estudiantes
    - Contenidos fundamentales para el siglo XX
    -  Habilidades para el aprendizaje y la innovación
    - Habilidades en información, tecnología y medios
2. Sistemas de apoyo
Las habilidades para el aprendizaje y la innovación las identifica P21 como las que determinan si se está preparado para la vida y el trabajo en el siglo XXI o no.  Las habilidades centrales en este apartado son:



jueves, 7 de septiembre de 2017

La fuerza de la belleza




La creación tiene una componente estética. Esto es claro en el mundo del arte (aunque no todo el arte tenga que ser estético). Pero esta componente no está solo en la cualidad de la obra terminada, sino también en el  proceso. Sthendhal (Del Amor) asociaba la belleza a una promesa de felicidad (promesse du bonheur) y Platón entiende la felicidad como la generación fértil de lo bueno como nos cuenta Cristoph  Menke  en su libro La Fuerza del Arte. De lo cual se puede derivar una comprensión de la belleza como motivadora de acciones generatrices.

La estética como energía y la belleza como entusiasmo creador. Einstein no estaba lejos de este enfoque cuando aborda la teoría de la relatividad. Su visión estética era importante a la hora de tomar decisiones, de evaluar alternativas (A. I. Miller, Einstein y Picasso). 

Sin fuerza pues, “un estado inconsciente, lúdico, entusiasta”, no puede haber obra de arte  (Menke, 2017). A lo que habría que añadir que tampoco puede haber genuina creación. La belleza alimenta esa energía necesaria.

miércoles, 25 de enero de 2017

Representar ayuda a comprender (y viceversa)


Entender un problema (o una oportunidad) supone la construcción de un modelo mental de la situación. Representar el problema es traducir el  modelo mental en un modelo explícito, esto es comunicable, manipulable, que nos va a ayudar a profundizar en él, a generar ideas y a encontrar nuevas soluciones posibles. Un mapa es un ejemplo de representación.

Un mapa –dijo- es una síntesis de la realidad, un espejo sinóptico que nos guía en la confusión de la vida (Los Diarios de Emilio Renzi, Años de Formación, Ricardo Piglia)

¿Otro ejemplo de representación? El esquema de un circuito eléctrico o electrónico. El esquema, lo mismo que el mapa, nos ayuda a movernos mejor por la realidad, a hacer razonamientos, análisis, predicciones, nuevos diseños.

A su vez, en un movimiento especular, la representación influye en mejorar la comprensión del problema

La representación sinóptica produce la comprensión y la comprensión consiste en ver conexiones (Los Diarios de Emilio Renzi, Años de Formación, Ricardo Piglia)

viernes, 9 de octubre de 2015

Poesía e innovación

La poesía tiene mucho que ver con el pensamiento estratégico y la innovación. Así lo plantea Clare Morgan en su muy interesante libro What Poetry Brings to Business. En él encontramos una fantástica y poética aproximación a lo que es la creatividad y el acto creador a partir del poema The Tought Fox de Ted Hughes. La creatividad, la idea inspiradora, surge cuando no la esperas, aunque haya un intenso trabajo previo. No la controlas, más bien ella te controla a ti y es una criatura delicada (a la que hay que cuidar). El acto creador no está exento de violencia. Hay que romper límites y barreras, salir fuera del cuadrado. La creación no es exclusivamente una tarea intelectual. Se nutre de los sentidos, se necesitan  agallas y atrevimiento, entusiasmo, máxima atención.
La poesía estimula la creatividad:

  • al comprender más profundamente lo real, ayudando a saltar sus límites 
  • por su uso de un doble lenguaje: un discurso lineal y un lenguaje de los sentidos, más global, que se nutre del ritmo del poema, de sus imágenes, de sus patrones sonoros, de sus metáforas
Al leer y al escribir poesía se ponen en juego, a un tiempo, capacidades complejas: la razón y la emoción, el lenguaje discursivo y las imágenes, la intuición y la lógica. Justo las capacidades que un líder, o un innovador, necesita para entender la multitud de datos de la realidad, traspasar ese nivel primario de los hechos, interpretarlos para descubrir sus esencias y sus posibilidades y, en un acto igualmente creador, tomar decisiones.

viernes, 31 de octubre de 2014

La primera red social

La innovación tiene una fuerte repercusión social. Afecta a cómo nos relacionamos, a cómo aprendemos, a cómo creamos arte o interpretamos la historia.

El descubrimiento y control del fuego se puede entender como una de las primeras innovaciones en la historia de la humanidad. Esa innovación inicial tenía unas utilidades inmediatas, como calentarse o defenderse. Pero además tuvo otra trascendente consecuencia, esta vez de tipo social: creó una espacio de convivencia, de encuentro.  Según la interesante exposición  ‘El Arte en la época de Altamira’ (Fundación Botín en colaboración con el British Museum) 

‘la hoguera era el espacio en el que la gente compartía alimentos, información, contaba historias, se reía, cantaba, bailaba, negociaba y se peleaba’

O sea, el fuego, la innovación del fuego controlado, creó la primera red social. Y en ese entorno se desarrolló el lenguaje. Y también el arte. 

viernes, 10 de octubre de 2014

Design Thinking (I)

El Design Thinking  (DT) es un enfoque sumamente interesante para desarrollar innovación. Tiene su origenes en la actividad de la empresa IDEO, líder mundial en consultoría para el desarrollo de productos y servicios innovadores. El DT parte de considerar al usuario o destinatario de las innovaciones como centro o eje del proceso de diseño. No se basa en la tecnología, sino en conocer bien a las personas a las que las innovaciones van dirigidas. En este sentido utiliza el término empatía, ponerse en el lugar del otro, entenderlo a fondo. La empatía forma parte esencial de su método de trabajo.
Antes de diseñar algo en IDEO se dedican a entender bien a las personas. ¿Quienes participan en esa tarea? Expertos de diferentes disciplinas pero que trabajan en colaboración, sin fronteras entre sus especialidades de conocimiento. En estos equipos se mezclan ingenieros con antropólogos, psicólogos o expertos en marketing. Y no se reparten la tarea según su especialidad: conversan sobre lo que tratan de entender.
Un interesante libro sobre el Design Thinking: Change by Design, de Tim Brown, CEO  de IDEO